Métodos Cuantitativos y Selección de Personas

Ignacio Silva Beas (agosto, 2013)
La selección de personas se tiene que basar en la aplicación de conocimientos científicos en una situación que se encuentra dentro del terreno de la administración y no de la psicometría o la clínica. Al ser una aplicación científica, la selección de personas debe conjugar, por una parte, la rigurosidad proveniente de la ciencia, con ciertas condicionantes que tienen que ver con su aplicación práctica en el terreno de la administración. En ese sentido, su funcionamiento se parece un poco, pero difiere en gran medida del que tiene la psicometría aplicada con otras finalidades prácticas.

Por lo tanto, la selección puede verse en algún modo como un problema de administración cualquiera. Más específicamente, es posible abordarla como un asunto de toma de decisiones, en el contexto del intento por resolver un problema. Pero no es una decisión simple, ya que los criterios que debemos utilizar para decidir entre las alternativas de solución al problema son múltiples. Una alternativa de solución puede llegar a ser la mejor según uno de los criterios pero no según los restantes.
Al verse enfrentado a un problema con varias opciones de solución y cuyo proceso decisional está condicionado por numerosos criterios, el administrador debería usar un procedimiento cuantitativo en el proceso de toma de decisiones que constituye la selección de personas. En primer lugar, porque es un proceso complejo y, por lo tanto, de no utilizar un procedimiento cuantitativo el administrador puede no desarrollar una solución óptima en términos de los criterios establecidos. Adicionalmente, el problema que plantea la selección es tremendamente relevante para la organización y a menudo está involucrada una gran cantidad de esfuerzo y dinero, por lo tanto, como toda decisión relevante tiene que resolverse luego de un proceso exhaustivo análisis cualitativo y cuantitativo.
Sin embargo, un análisis cuantitativo no se puede llevar a cabo sino hasta que se haya estructurado correctamente el problema, lo cual requiere un esfuerzo para llegar a una descripción general del mismo que pueda ser encarada a través de un análisis numérico. El problema que plantea la selección de personas puede y debe ser estructurado a través del desarrollo de un modelo que represente matemáticamente dicho problema y, por lo tanto, posibilite un análisis del mismo en términos cuantitativos.
Como sabemos, los modelos son representaciones de objetos o situaciones reales. Aunque hay distintos tipos de modelos, consideramos que es apropiado para representar el problema que plantea la selección de personas un modelo de tipo matemático.
Este modelo lo entendemos como un sistema de símbolos y relaciones o expresiones matemáticas y se constituye en un factor crítico para cualquier
procedimiento cuantitativo que permita tomar decisiones en selección de personal.
Ahora bien, ¿cuál es la situación que en realidad queremos modelar? Se trata de la situación de poder
escoger entre varias personas para encontrar aquella que responde a un perfil previamente establecido por un consenso de personas en una organización. Sin embargo, esta definición es demasiado general porque, para poder seleccionar entre varias personas y contrastar estas evaluaciones con un perfil, es necesario ahondar en otras actividades que están igualmente condicionando el éxito de nuestro proceso. Nos referimos, por ejemplo, al reclutamiento y a la necesidad de atraer a posibles postulantes a la organización, por un lado, y por otro lado, también nos referimos a la necesidad de contar con perfiles claramente establecidos que nos permitan realizar una contrastación respecto de las características que vamos a evaluar en los posibles candidatos, entre muchos otros factores.
Al ir modelando este proceso, nos encontramos con que tenemos que llegar a ciertos objetivos, los cuales tendrían que llegar a representarse mediante una “función objetivo” que exprese qué es lo que queremos lograr luego del proceso. Adicionalmente, como en muchas situaciones administrativas, una función objetivo casi siempre se ve sometida a una serie de restricciones o limitaciones, las cuales, a su vez pueden ser expresadas mediante funciones o ecuaciones.
Estas expresiones, en conjunto con las funciones que representan a nuestros objetivos, integran entonces un sistema más amplio de ecuaciones que, una vez resuelto, nos permitirá acceder a una solución óptima respecto al problema que nos planteamos inicialmente.

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